“Quedé feliz, estos chicos son a la pinta”
La señora Clarita vivía en una mediagua con pozo séptico: “Pasaba mucho frío, me resfriaba y no tenía baño”, cuenta. Esto duró hasta mediados del año 2007 cuando llegaron a verla voluntarios de la Corporación Construye, quienes le ofrecieron ayuda.
“Venían los sábados a mi casa y trabajaban todo el día, después limpiaban todo, comíamos juntos y tomábamos bebida”, relata.
Los jóvenes le instalaron cielo y electricidad, además del baño que hoy exhibe con orgullo. “Si hasta me lo vienen a pedir prestado mis vecinos, porque lo tengo limpiecito, con cloro, y se puede encender y apagar la ampolleta desde la casa, no hay que andar a oscuras, la extensión de agua también la hicieron los voluntarios. Cuando venían yo quería ayudarlos, apenas les sujeté una vez una pared de cholguán. Quedé feliz, estos chicos son a la pinta”, dice sonriente.
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